Hace una semana envié esta carta para los responsables de elEditorial de elPeriódico, pero hasta la fecha no he recibido respuesta alguna.
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Cleveland, Ohio, 18 de octubre de 2011.
Junta Directiva de elPeriódico
Ciudad de Guatemala, Guatemala.
Estimados amigos,
Mi nombre es Carlos Antonio Mendoza Alvarado, investigador guatemalteco del problema de la violencia en Guatemala, al cual vengo dando seguimiento desde 1999. Sobre este tema también he seguido la forma en que los distintos medios de comunicación social en el país presentan la información y la manera en que los líderes de opinión lo abordan.
Al leer con atención elEditorial de elPeriódico he notado que se da por sentado un aumento constante de la violencia en Guatemala. Sin embargo, la tasa de homicidios por cada 100 mil habitantes muestra un descenso en los últimos dos años. Es más, cuando se observan las tasas mensuales se constata que la caída empieza después de alcanzado un pico en agosto 2008. Como saben, esta tasa es el principal indicador de la violencia homicida utilizado a nivel internacional, aunque hay otros tipos de violencia que podrían estar empeorando sus respectivos indicadores son mucho más difíciles de obtener y poseen mayores problemas de confiabilidad y consistencia.
Para respaldar mi punto simplemente les adjunto cuatro gráficas con tasas anuales y mensuales y los promedios diarios. Para mayor explicación pueden leer mis artículos en el BLOG de CABI. Lo importante es que las tendencias se verifican al utilizar diversas fuentes, independientes entre sí, principalmente PNC e INACIF. Otro punto a destacar es que la reducción en las tasas, por mínima que ésta sea, representa vidas humanas que se salvan. En concreto, al 30 de septiembre de cada año (2010-11), las reducciones en tasas acumuladas representan unas 1,500 muertes menos respecto al 2009, según mis propias estimaciones. Esto es un 15 por ciento menos de la cifra esperada, si se hubiese mantenido la tasa del 2009. Esta disminución, aunque no es suficiente para cambiar la percepción de la población, especialmente de quienes viven en la Ciudad de Guatemala, es considerable y debe ser reconocida para seguirla mejorando, si es que depende de alguna política gubernamental u otros factores sobre los cuales podamos tener algún control.
También vale la pena apuntar que la violencia homicida no afecta a todos los guatemaltecos por igual, lo cual se puede demostrar con un análisis a nivel municipal. Por cierto, el año pasado se redujo dicha violencia en más de 200 municipios de la República. Nuevamente les invito a examinar la evidencia que presento aquí.
Finalmente, en lo referente al problema de los linchamientos también he visto que reaccionan siempre de la misma manera sin terminar de entender a cabalidad la complejidad del fenómeno, por lo que les sugiero ver mi BLOG y publicaciones aquí.
Espero que esto sea el inicio de un fructífero diálogo con elPeriódico como ya lo he establecido de manera informal con otros MCS. Me parece que como profesionales tenemos una gran responsabilidad con nuestra sociedad para informarles de la mejor manera posible, con evidencia que respalde nuestro análisis sobre los temas que estudiamos y que son de interés para todos.
Atentamente,
Carlos A. Mendoza A.




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